A Lupita le gustaba proteger (Cap. 13)

https://financialtribune.com/articles/people/51707/child-protection-laws-defective-need-reform
Como Celia, la amiga de Lupita, yo tengo una [herman]amiga qué he tenido desde la cuna. Aunque nosotras estamos en el mismo rango de edad, habíamos protegido a una a otra hasta que un varón guapo nos separó.  Peleábamos por casi nueve meses en silencio [ella no estaba hablando a mí y en reacción yo había parado hablando a ella] a pesar del involucramiento de nuestros padres. ¡O la juventud! Ni ella ni yo podían hablar con los varones, aún más no podíamos tener novios.  Entonces, ¿por qué peleábamos?  ¿Por cuál razón bueno?  No existía.

Después de unos años, las dos de nosotras madurábamos y podíamos dar la protección necesaria para evitar el daño de las relaciones sociales.  Por suerte Facebook y las otras redes sociales no existían. Hoy en día somos las mejores [herman]amigas y la amo muchísimas.

La necesidad de proteger a alguien puede venir desde un lugar de desesperación o la memoria de una (o más) ocasión(es) cuando la víctima fue vencida.  A veces hay personas que son más altos, más fuertes, o sea menos tímidos que otros y ellos son bien valientes para proteger a otros. Porque Lupita no podía protegerse por sí mismo cuando era jovencita, su carrera como policía fue la oportunidad de proteger a otras mujeres, hijastras y vecinas en su comunidad.  Esa era su misión, excepto en el campo donde se queda ahorita, sin arma.

Aunque ella todavía estaba recuperándose, es interesante que el sonido de los balazos, y de las mujeres y niños gritando, influyó a ella en actuar instantemente. Por la claridad de mente y el espíritu, además la conexión a la naturaleza, Lupita le ayudó a la comunidad en desnucar a un hombre y se mató a tantos como posible hasta que unos pocos hombres se escaparon a pie (148). Gracias a Tenoch, a Dios, a la casualidad y a Lupita que ella estaba allá en este momento, viva, alerta, y lista para enfrentar a esos hombres. Pero ¿por qué mataban a las mujeres?  ¿Por qué tenían las armas militares sin tener el entrenamiento [castrense] correcto para usarlas? Puedes ver, otra vez tengo más preguntas.  Espero que pueda obtener las respuestas en el capítulo que sigue. 

¡Hasta capítulo catorce!

~Teresita


Recursos


Esquivel, L. (2014). A Lupita le gustaba planchar. Nueva York: Vintage Español

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