A Lupita le gustaba sembar (Cap. 12)

Nos mudamos a nuestra ciudad el 2015 y hemos mantenido un jardín por estos años.  Para empezar, hemos sembrado los vegetales directamente en la tierra.  Teníamos el éxito con los tomates, chiles dulces y la col rizada, pero el calabacín y otra calabaza no crecían por la mala hierba. El 2017, construimos unas cajas, en las cuales podíamos sembrar las semillas y plantas sin la preocupación de muchas malas hierbas. Estoy muy orgullosa sobre mis jardines (vegetal y floral).

Recientemente, había experimentado algo en mi vida personal que debería sido considerado el peor circunstancia para cualquiera persona y cuidar al jardín me ayudaba mucho a mantenerme mentalmente sana. Tocar a las olas de las plantas y regarlas por la noche, remover a la hierba y las hierbas malas y cosechar los productos agrícolas… era catártica.  Haciendo estas cosas me ha ayudado muchísimas. 

Lupita está con [su] gente en el campo, muy cercana a la tierra que la apoyaría.  Ella podría reconectarse [sin la red o los electrónicos, pero] con su propósito de vivir y sobresaltar cualquier obstáculo que se enfrentaría.  Con la fortaleza de estar rodeaba por mujeres, casi diosas sobre la tierra, ella mejoraba y recuperaba a causa de los regalos de la naturaleza que no cuesten nada más que la mirada con gozo. ¡Qué chévere! que afortunadamente el hombre desconocido sabía lo que ella necesitaba.  Era una bendición sin duda.

¿Cuándo regresaría?, para que ella podría agradecer a él.  Y ¿su nombre? – Tenoch – parecido a un apodo de Tenochtitlán, representando a la antigua ciudad capital de las aztecas.  ¿Por qué se llamaba a Tenoch? Siempre tengo preguntas sobre las elecciones de la autora. También puedo ver unas asociaciones entre la trama de la novela y el mundo real, pero todavía tengo cuestiones… Vamos a ver.

¡Hasta capítulo trece!

~Teresita


Recursos


Esquivel, L. (2014). A Lupita le gustaba planchar. Nueva York: Vintage Español

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