Nos mudamos a nuestra ciudad el 2015 y hemos
mantenido un jardín por estos años. Para
empezar, hemos sembrado los vegetales directamente en la tierra. Teníamos el éxito con los tomates, chiles
dulces y la col rizada, pero el calabacín y otra calabaza no crecían por la
mala hierba. El 2017, construimos unas cajas, en las cuales podíamos sembrar
las semillas y plantas sin la preocupación de muchas malas hierbas. Estoy muy orgullosa
sobre mis jardines (vegetal y floral).

Recientemente, había
experimentado algo en mi vida personal que debería sido considerado el peor
circunstancia para cualquiera persona y cuidar al jardín me ayudaba mucho a mantenerme
mentalmente sana. Tocar a las olas de las plantas y regarlas por la noche,
remover a la hierba y las hierbas malas y cosechar los productos agrícolas… era
catártica. Haciendo estas cosas me ha ayudado
muchísimas.
Lupita está con [su]
gente en el campo, muy cercana a la tierra que la apoyaría. Ella podría reconectarse [sin la red o los
electrónicos, pero] con su propósito de vivir y sobresaltar cualquier obstáculo
que se enfrentaría. Con la fortaleza de estar
rodeaba por mujeres, casi diosas sobre la tierra, ella mejoraba y recuperaba a
causa de los regalos de la naturaleza que no cuesten nada más que la mirada con
gozo. ¡Qué chévere! que afortunadamente el hombre desconocido sabía lo que ella
necesitaba. Era una bendición sin duda.
¿Cuándo regresaría?,
para que ella podría agradecer a él. Y ¿su
nombre? – Tenoch – parecido a un apodo de Tenochtitlán, representando a la antigua
ciudad capital de las aztecas. ¿Por qué
se llamaba a Tenoch? Siempre tengo preguntas sobre las elecciones de la autora.
También puedo ver unas asociaciones entre la trama de la novela y el mundo
real, pero todavía tengo cuestiones… Vamos a ver.
¡Hasta capítulo
trece!
~Teresita
Recursos
Esquivel, L.
(2014). A Lupita le gustaba planchar.
Nueva York: Vintage Español

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