A Lupita le gustaba tejer y bordar. (Cap. 6)

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Aprendí como tejer (hacer ganchillo) cuando era joven.  Mi mamá y yo habrían tejido unas gorras y bufandas para el invierno, frecuentemente. Cuando mis hijos eran infantes, había creado piezas para ellos.  Mis hijas aprendieron cómo tejer (hacer punto) usando YouTube y unos libros que compre para ellas.  Estaba muy emocionada, porque nunca he aprendido hacer puntos.  Todavía podría aprender, si quisiera. J Quizás este año…

En la cultura mexicana, especialmente de la cultura indígena, tejer es importante.  Navarro (2017) se considera tejer como un acto de amor y resistencia social… <<Tejer, >> dice ella, <<es activismo en este momento histórico (contemporáneo, sin duda) y se conecta con lo más primitivo del ser humano al sumarse a una iniciativa social de abrazarnos y ayudar.>> También se dice que el tejido se deshacen nudos de todo tipo: prejuicios, problemas, ideas, cansancio, y también el temblor que provoca el frío (Navarro, 20017).

Aunque la autora [Esquivel] usa símbolos en todos lados, la artesanía y el acto de crearla por tejer y bordar introduzca el concepto de la libertad entre el encarcelamiento. Habla sobre una contradicción – libertad y encarcelamiento son opuestos, ¿verdad? Según la narradora omnisciente << fue durante su estancia en la cárcel que [Lupita] aprendió a tejer y … le encantaba bordar…>>

Las conexiones en las puntadas, una adentro de otra casi hacer cadenas - un símbolo de ser capturado, prisionero y encarcelado, evocaran paz. ¡Qué raro! Para Lupita, el acto de fabricar algo y decorarlo por bordar, usando el hilo, la aguja, y un dedal ayudaba a ella en recuperar su dignidad y su libertad, mientras estar en la prisión.  Por eso, ella perdió la noción del tiempo, << puntada a puntada>>, dijo la narradora, y los pensamientos negativos que atormentaban su mente también desaparecían.

Entonces, es posible que Lupita había logrado su libertad por tejer y bordar, en particular, cuando estaba encarcelado.  Pero ¿ya no? Espero que algo cambiaría para ella.  Nos vemos.


¡Hasta capítulo siete!

~Teresita


Recursos


Esquivel, L. (2014). A Lupita le gustaba planchar. Nueva York: Vintage Español

Navarro, A. (2017). Tejer, un acto de amor y resistencia social. Un grupo de artistas tejedoras ha vuelto su iniciativa en una manera de contribuir a los damnificados del 19S: tejer cobijas para donar. [Artículo electrónico]. México Desconocido. Miguel Hidalgo, Ciudad de México.


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